cachorro. “Es facilísimo”, “sólo tienes que pasearlos, alimentarlos y dejarlos sueltos de vez en cuando”. Y entonces llegó Marley. Los Grogan adquieren una monada de perro, un Labrador de pelo rubio y poco más de cinco kilos peso, que en nada de tiempo crece hasta llegar a ser una apisonadora de casi 46 kilos ySigue leyendo «Marley y yo (2008)»